Cuando recibimos a clientes en nuestra tienda de la calle Zamora, en pleno corazón de Salamanca, muchos llegan buscando "algo típico", pero se sorprenden al descubrir la versatilidad de esta pieza. Los pendientes de botón charro no son solo para lucir con el traje regional en las fiestas de la Virgen de la Vega; son, en mi experiencia de venta diaria, el aliado perfecto para el look de oficina o una cena especial. En el mostrador solemos decir que el botón charro es el "fondo de armario" de la joyería. Su diseño circular y simétrico aporta una luz al rostro que pocas joyas consiguen. Además, al estar fabricados en plata de ley 925, garantizamos una durabilidad que permite que pasen de madres a hijas, manteniendo intacta esa esencia salmantina que tanto nos identifica.